Después de que el Parlamento Europeo votara “congelar” el proceso de adhesión de Turquía, el presidente turco ha vuelto a la carga. La decisión de Europa, amparada sobre todo en el incremento de la represión por parte del Gobierno turco tras el fallido golpe de Estado del 15 de julio (doce días después, Amnistía Internacional contabilizaba ya 10.000 detenidos), choca ahora con la amenaza de Recep Tayyip Erdogan de “abrir la frontera” y romper el pacto por el que Turquía acoge a todos los inmigrantes ilegales que cruzan el Mediterráneo hasta Grecia. Un hecho que, a los ojos europeos, podría multiplicar la llamada ‘crisis de los refugiados‘, teniendo en cuenta que la nación turca es la que más personas refugiadas alberga en el mundo.


Según datos de la ONU, Turquía acogió 2,5 millones en 2015 (la mayoría de ellos de origen sirio), desplazando a Pakistán (que albergó 1,6 millones, casi todos procedentes de Afganistán) del primer lugar del ‘top ten‘ de países que más refugiados hospedaron en 2015.

La nación que gobierna Erdogan aparece también entre los 10 países cuya economía ‘más acusa’ la presencia de los refugiados, perteneciendo siete de estos países al continente africano.


El pacto firmado en marzo entre la UE y Turquía conlleva que la acogida de refugiados en territorio turco cuente con apoyo económico europeo siempre que Erdogan acceda a reformar sus ‘estrictas’ leyes anti-terroristas, algo que parece haber quedado truncado tras el intento de golpe de Estado.


En cualquier caso, el presidente turco ha denunciado que en su país ya viven más de 3 millones de refugiados “sin apoyo de las autoridades europeas”. La Unión Europea, por contra, ha insistido en que cumplirá su parte del trato solo si el Gobierno turco también lo hace.

Sobre El Autor

Fundador y Administrador de Clave Mundial. Sueño con regalar verdades, vivo para intentarlo. Twitter: @jjherz7 Mail: jhernandez.10@alumni.unav.es

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.